Condiciones


Es que el viento no me deja;
yo no sé respirar como los peces,
no sé combinarme con lo que no se adhiere,
lo que no viene ya dispuesto a arremolinarse
en formas de las que yo participe,
cambiarme por hélices
o fantasmas de harina.

Sin la vuelta de las cosas,
el horizonte está siempre en un punto fijo; no,
yo quiero que la distancia a la línea de la rompiente
no entienda de las medidas del hombre
y que todos los hombres lo sepan;
que el viento no traiga arena sino almizcle
y que todos los hombres lo sepan;
que haya cena y fiesta en nuestra casa del mar
y que todas las mujeres lo sepan.